Catas

Catas de vino

Cuando se trata de catar un buen vino, siempre se debe tener en cuenta que es fundamental conocer todos los detalles que hacen de esa prueba una sensación única y especial. Es decir, tenemos que conocer con exactitud cómo diferenciar unas sensaciones de otras y ser capaces de distinguir sabores, olores, colores distintos.

Teniendo en cuenta todo lo anterior y que cada vino es completamente distinto a los demás, se antoja fundamental tener un amplio espectro de opciones mediante las cuales podremos reconocer cada cambio o cada novedad que exista entre un vino y otro. De esta forma podremos apreciar mucho mejor si uno nos resulta interesante o agradable al paladar o no. Las catas de vino son eventos en los que todas y cada una de estas características salen a la luz y se pueden potenciar. Siempre que alguien experto nos enseñe y nos muestre cuál es la mejor manera en la que diferenciar estos aspectos.

Por todo ello, las catas de vino deben realizarse con profesionales que dominen el vino y que conozcan todos los detalles para hacer de esa experiencia algo especial. De otro modo, podremos llevarnos una impresión equivocada y no valorar un producto especial de la manera en la que se debe.

detalles

Pequeños detalles

Hace unos días veíamos una noticia donde se decía que la grandeza del vino está o se encuentra en los pequeños detalles. Los pequeños detalles que guarda cualquier vino son lo más interesante a la hora de descubrir cualquier tipo de sabor, olor o color. La capacidad para descubrirlos poco a poco son lo que hace del vino un elemento ideal y perfecto para combinar con cualquier comida o evento.

Además, el vino tiene una capacidad innata para ser considerado distinto por cada una de las personas que lo prueben, esto es, que puede no saber de la misma manera a dos personas y gustar a ambas. Por todas las condiciones y capacidades que tiene, es un elemento especial en todos los sentidos. Todos esos detalles, tan pequeños como intensos, son los que conforman la idea que cada uno de nosotros puede llegar a tener de cada botella y de cada vino que prueba.

La capacidad para descubrirlos de manera personal es lo que hace del vino un producto distinto y especial. Esos pequeños detalles que definen lo que se quiere encontrar en cada copa. Al final y al cabo es algo tan personal que cada uno puede ver en ella un sabor diferente.

calidad

Vino de calidad

Una de las máximas durante todo el proceso de obtención del vino es que debe tener una alta calidad. Se trate de la denominación de la que se trate, es importante que el proceso de desarrolle con todas las garantías para que el producto final sea del agrado del consumidor. Para ello, es fundamental que se cuiden los elementos y materias primas, porque solo así se conseguirá algo exquisito.

Pero no solo las materias primas son importantes, sino que también lo es el cuidado que se tenga con ellas. Todo este proceso se puede modificar en función de lo que se quiera obtener, de la denominación o características de la uva, del lugar en el que se encuentre, de todo lo que se necesite para su extracción y de muchos otros motivos. Pero en cualquier caso, es un proceso largo y cuidadoso.

El vino de calidad debe seguir todos y cada uno de los pasos marcados para su obtención y para que el cliente final se encuentre satisfecho una vez lo tenga en sus manos. En Quina Santa Catalina seguimos el proceso marcado para poder tener el mejor producto para nuestros clientes. Siempre de calidad.

Vendimia

Vendimia

La vendimia es un acto que se viene realizando durante generaciones y que consiste, básicamente, en la recolección de la uva para su posterior tratamiento y obtención del vino. Esta definición puede parecer demasiado arcaica, pero no lo es, ya que la vendimia es un proceso que va más allá de una simple recogida de uvas. Lleva produciéndose  durante muchas generaciones y es un proceso que se produce y se realiza de manera muy delicada.

Porque la vendimia es el resultado de un proceso anterior de muchos meses que comprende el cuidado y tratamiento de la uva para, en el momento de su recolección, podamos tener el producto final que estamos demandando. Y para ello hace falta mucho tiempo, paciencia y el mejor cuidado que podamos darle a nuestra materia prima, la uva. Además de todo esto, la manera en la que se realice también es fundamental.

La vendimia es un proceso que puede tener una duración determinada, siempre dependiendo de la cantidad de uva a recopilar y de las maneras en las que se traten después. Se trate del proceso que se trate, es fundamental que el producto final sea de calidad. En Quina Santa Catalina lo tenemos claro, por eso ofrecemos lo mejor.

Vermouth Hituelo

Productos Santa Catalina

Hoy os queremos hablar un poco más en detalle de nuestros vinos, elementos que tanto esmero tenemos en cuidar y que son tan importantes para nosotros.

Quina Santa Catalina es un Vino dulce obtenido de uvas de cepas Malvasía cuidadosamente seleccionadas en su punto óptimo de maduración. Oriunda de Grecia y aclimatada desde hace milenios en nuestra soleada España, esta variedad está especialmente indicada para la elaboración de este delicioso y equilibrado vino dulce. Se recomienda tomarlo en el aperitivo, postre y sobremesa.

Lágrimas del Jabalón es un Vino dulce de extraordinario aroma varietal. Obtenido exclusivamente con uvas de variedad Moscatel Romano cuidadosamente seleccionadas. En la elaboración sólo se emplean mostos flor sin sobreprensado, utilizando el método tradicional para hacer vinos dulces. Indicado a cualquier hora como aperitivo a una temperatura entre 8° y 12°, o bien a temperatura ambiente con todo tipo de dulces y postres.

Vermouth Hituelo es un Vino aperitivo de elaboración artesanal que parte de un vino base al que se edulcora y aromatiza con extractos de determinadas hierbas que le dan su carácter de fórmula antigua.  Estas hierbas que nos da la naturaleza, una vez secas y prensadas, son maceradas en solución hidroalcohólica durante el tiempo necesario para extraerles toda su potencia aromática y reposar posteriormente en toneles de roble americano. Se puede degustar bien solo, con hielo o combinado con otras bebidas.

 

 

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Vino como muestra de celebración

El vino ha estado presente, tradicionalmente, en todo tipo de eventos y celebraciones. Desde una cena entre amigos o romántica hasta grandes celebraciones multitudinarias donde se reúnen cientos de personas con motivos diversos. Sea cual sea el motivo, siempre se encuentra presente un tipo de vino adecuado para ese evento y que puede hacer que sea inolvidable. Decidir qué tipo de vino es el mejor para una celebración debe realizarse por expertos que conozcan cuál es el más adecuado.

Porque, sea cual sea, se puede adaptar a las necesidades del mismo y depende de multitud de factores como pueden ser la hora del día, el tipo de comida que se sirve, si se trata de un plato principal o un acompañamiento, etc etc. Todos estos motivos se valoran y, junto con la calidad del propio vino, se adaptan para proponer uno u otro que encaje de manera adecuada.

Sea como fuere, el vino (bien administrado y consumido) es un motivo de celebración en todo evento que se precie. Y a todos los niveles sociales y de cualquier condición. Durante toda la historia ha sido un elemento presente y siempre bien reconocido.

gustos

Gustos personales

Igual que cuando hablamos de cualquier otro producto comestible, el vino es algo que tiene un gusto muy personal. Es decir, que podemos tener la capacidad para entender el sabor, la textura, el color y todas las demás características de un vino (como hemos ido viendo en los posts anteriores) y, aún así, no gustarnos. Esto ocurre porque el vino tiene, como muchos otros productos, una característica especial y es que es sensible a cualquier paladar.

Es por eso que saber identificarlo es tremendamente importante, pero no lo son menos los gustos personales de cada uno. Y como en la variedad está el gusto, los vinos tampoco lo son menos, no solo blancos o tintos como mucha gente pueda creer, sino que existen, incluso dentro de esos dos tipos, muchas otras variedades con las que poder encajar y que se adaptan a eventos y momentos distintos.

Es por ello que incluso para todo tipo de celebraciones se puede necesitar o nos puede gustar un tipo de vino que para otros momentos entendemos que no encaje de la misma manera. Por todo ello, los gustos personales de cada uno de nosotros son tan especiales como los vinos, hay uno para cada paladar.

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Reconocer el vino (2/2)

Además de la tonalidad, otros factores que afectan al reconocimiento de un buen vino son, por supuesto, la degustación y la temperatura, por ejemplo. Hay muchos vinos que son recomendables para un tipo concreto de evento o comida, es por ello que les sienta mejor o se agradece más su presencia a temperaturas bajas. Otros, por el contrario, pueden adaptarse mejor a multitud de circunstancias, por lo que podrían tener un rango más amplio de posibilidades.

La degustación del mismo contribuye de manera directa a su sabor y a su reconocimiento. Los expertos saben reconocer al momento si se trata de un vino suave, añejo, joven o de cualquier otro tipo. Es evidente que la experiencia es un grado y haber podido comprobar las diferencias entre distintos tipos de vinos y conocerlas, es fundamental para reconocer un buen sabor. Todas estas características influyen en el rendimiento y reconocimiento del vino.

No obstante, también es importante matizar que el vino y su sabor es algo muy personal de cada uno. Esto influye, no solo a la hora de probarlo, sino también a la hora de hacer una valoración, puesto que cada uno de nosotros podrá emitir su juicio de valor en virtud a aquello que más le guste.

 

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Reconocer el vino (1/2)

Existen muchas y variadas maneras de reconocer un vino simplemente por su sabor o sin poder verlo. No obstante, la mayor parte de estas formas están reservadas a las personas que tienen experiencia en esta labor y se dedican a ello. Los condicionantes que tiene cada tipo de vino influyen a la hora de decidir cuál es y decantarse por uno u otro en cualquier comida o evento importante.

Dicen los expertos que el vino, cualquier vino, habla por si solo. Que únicamente viéndolo, muchos profesionales ya son capaces de deducir la composición y el sabor, sabiendo al instante si es un vino de calidad o no. No obstante y para personas menos avezadas en el noble arte de reconocer un vino solo con la vista o con una pequeña muestra, hoy veremos algunos consejos mediante los cuales se puede reconocer o llegar a deducir si un vino es de calidad.

Una de esas características importantes es la tonalidad; el vino puede tener distintos tipos de tonalidades, dependiendo de diversos factores, entre ellos el proceso de elaboración o las sustancias presentes en la misma, así como su evolución en el transcurso del envejecimiento. Son solo algunos de los factores que influyen.

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Copas de vino

Igual que hablamos en distintas ocasiones de los tipos de vinos y de las diferentes opciones a la hora de servirlos en la mesa con diferentes tipos de comidas, también es interesante saber cuáles son los recipientes más adecuados para ellos. O, por lo menos, los tipos de copas de vino más usados a la hora de colocar la mesa en una buena comida o en una buena cena.

La copa Borgoña es aquella con un fondo y un interior más ancho que las habituales. Suele usarse para todos aquellos vinos de alta calidad ya que, usando su mayor diámetro, conseguimos que se expresen de mejor manera y se puedan detectar mejor los aromas más delicados y sutiles del vino. Para los vinos blancos, generosos y tintos menores se recomienda una copa Burdeos. El diámetro de estas copas tiene un claro objetivo y no es otro que aprovechar el sabor fuerte de un vino y que el mismo pueda airearse bien.

Percibir todos los sabores y sobre todo las intensidades de cada tipo de vino es fundamental, tanto en cualquier comida como a la hora de realizar una cata profesional. Por eso, ese tipo de copas son las más usadas habitualmente cuando de probar vinos se trata.